La situación de crisis que están viviendo los cafetaleros de Chiapas ante la nula atención de las autoridades tanto federales como estatales, propició en esta semana las movilizaciones por diferentes regiones, principalmente en la costa y soconusco, con el consecuente perjuicio para el resto de la sociedad.
Con la representación de los cafetaleros de 29 municipios, la Coalición de Comisariados Ejidales, Agentes Rurales y Productores, en voz de Roberto Cruz Barrios, denunciaron los principales problemas que enfrentan: baja producción, cosecha de mala calidad y crisis económica para las familias que dependen de esta actividad.
Pero el problema no es de ahora, tiene por lo menos tres años que vienen padeciendo la presencia de las plagas de la roya, y eso que hay numerosas instancias oficiales que deberían prestarles atención.
Por ejemplo, en el Congreso de la Unión, existe una comisión del café, pero hace tres años, impulsado, escudado y solapado por el entonces diputado Héctor Narcía Alvarez presidió la comisión de referencia. Para los conocedores del campo chiapaneco, en su momento, fue como poner a la iglesia en manos de Lutero. Narcía tiene pésimos antecedentes entre los productores de maíz de la frailesca por su vocación de comerciante tracalero. Resultado, no hizo nada por el sector pero eso sí, por supuesto que cobró la dieta adicional que los legisladores perciben cuando presiden una comisión.
Hoy en día, desconocemos quien encabeza esa comisión, pero al fin y al cabo lo mismo da que lo presida Juan o Pedro, si la situación de los cafetaleros sigue siendo la misma.
De ahí las movilizaciones, bloqueos carreteros y plantones que llevaron cabo durante casi toda la semana. Y hasta hoy, no hay autoridad que diga “esta boca es mía” para responsabilizarse y responder a las demandas de este sector productivo del aromático grano.
Y hasta el siguiente comentario…