El día de ayer, Mateo Gómez Gómez, quien ocupaba el puesto de primer regidor de San Juan Chamula, rindió protesta como nuevo presidente municipal en sustitución de Domingo López González, quien hace una semana fue asesinado junto con otros integrantes de su ayuntamiento.
Todo hace suponer que, con este nombramiento y después de una mesa de reconciliación instalada previamente por las autoridades, las cosas volverán a la normalidad.
No por nada, la procuraduría de justicia del estado, en el proceso que le sigue a los siete detenidos, ha establecido tres líneas de investigación: política, religiosa y posible venganza. Desde luego que cuando la dependencia concluya su trabajo, conoceremos las causas que originaron los homicidios.
Por eso es importante que saquen las manos los partidos políticos en esa región que a través de sus dirigentes ni tardos ni perezosos, se involucraron desde el momento mismo en que ocurrieron los lamentables hechos. Y ya sabemos que no les interesa la vida de las comunidades indígenas, pero casos como éste, les cae “como anillo al dedo” para publicitarse y aparentar que son los “mesías” que pueden salvar al mundo.
También es indispensable que los líderes religiosos se abstengan de seguir arengando a favor de sus creencias y dividiendo a las comunidades. Por favor, dejen vivir en paz a los indígenas que desde tiempos inmemoriales, lo sabemos, se han regido por sus usos y costumbres.