Sin duda alguna el anuncio hecho esta semana por el EZLN acerca de su intención de postular a una mujer como candidata independiente para participar en las elecciones federales del 2018, atrajo los reflectores de propios y extraños porque representa una aportación al fortalecimiento de la democracia en México.
Coincidimos en que le debemos tomar la palabra a la propuesta del EZLN o lo que queda de ese grupo, ante la urgente necesidad de superar los graves obstáculos existentes en las comunidades indígenas de todo el país para alcanzar la igualdad de género y el respeto a los procesos electorales frente a la crisis de escenarios como los de Chenalhó y Oxchuc donde el capricho y necedad de dos personas por aferrarse al poder, mantiene en vilo a dos importantes municipios indígenas.
Quizá hoy más que nunca, los pueblos indígenas requieren de cambios estructurales en su organización, de otra forma, continuaran dando pasos hacia atrás impidiendo a toda costa la superación de esas comunidades, principalmente en el terreno de los derechos humanos y políticos.
De ahí que los casos de María Gloria Sánchez y Rosa Pérez Pérez, son los claros ejemplos de que las cosas deben cambiar a la voz de ya.
Así que si el EZLN está dispuesto a entrarle con todo, sea bienvenida su propuesta, pero si solo trato de aprovechar coyunturas para revivir mediáticamente, entonces mejor que se quede calladito como hasta ahora porque de protagonismos absurdos, estamos hasta el copete…