Para nadie es un secreto la venta y tráfico de plazas en diversas instituciones públicas de todo el país, incluyendo a Chiapas, cuya actividad se ha convertido desde hace décadas en un negocio redondo que deja buenas ganancias.
La red de tráfico de influencias que se establece para una actividad ilícita como esta, es compleja e invisible y necesita de varios cómplices para ejecutar su operación.
Sin embargo, muy pocas veces las autoridades logran desarticular ese tipo de organizaciones delincuenciales de cuello blanco por su complejidad misma que, aunque parezca absurdo, nunca deja huella, aunque siempre alguno de sus miembros comete errores que los pone al descubierto.
Y eso mismo parece haber sucedido en nuestro estado después de que el ciudadano Samuel Sánchez de la Cruz le ganó el orgullo y decidió romper el silencio para denunciar a un profesor de nombre Marco Antonio Palomeque Gómez, quien presuntamente lo defraudo con la venta de una plaza, solo que se lo llevo al baile y jamás se concretó el tramite muy a pesar de que le adelanto 50 mil pesos.
De acuerdo a la denuncia pública, el citado profesor pertenece al comité ejecutivo de la sección 40 del SNTE, y ofrece plazas a cambio de un monto económico que va de los 50 y 150 mil pesos.
Pero tal parece que ese cañonazo de 50 mil pesos se lo repartieron entre el profesor Palomeque, sus jefes del sindicato y algún coyote en la Secretaría de Educación, esto dicho por el propio Samuel Sánchez de la Cruz.
Sin embargo y como siempre, todo queda el palabras y acusaciones públicas, por eso, ni yendo a bailar a Chalma, como dicen, ese tipo de negocios se acabara porque todos los implicados salen limpios de paja y polvo, con las bolsas llenas de dinero…