Frontera Comalapa se ha convertido al paso de los años en uno de los trampolines más socorridos para el tráfico de todo tipo de mercancías, incluyendo miles de litros de gasolina hacia Guatemala.
Pero el contrabando se da en ambos sentidos con ganancias seguramente millonarias, quizá por eso podamos entender porque las autoridades municipales se han hecho de la vista gorda desde hace muchísimos años.
Para nadie es un secreto la existencia de los caminos de terracería que conectan con la frontera de Guatemala por donde se trafican las cosas que después son comercializadas tanto en el mercado formal como en el mercado negro dejando, insistimos, millonarios dividendos.
Tan buen negocio les resulto, que desde hace años se dieron el lujo de instalar en estos caminos, una que otra caseta de cobro ilegal con tarifas perfectamente establecidas donde les cobran hasta la risa.
Lo raro de todo esto es que desde hace años las autoridades municipales en turno no han movido un solo dedo para poner orden.
Y en medio de todo este desorden, hay tres familias de policías que piden en este momento justicia por el ataque que sufrieron justamente en este municipio de Frontera Comalapa por un grupo de delincuentes que muy seguramente la policía estatal les piso los callos…