Hasta el día de ayer jueves, el alcalde de Pichucalco, Luis Miguel Pérez Ortiz, de plano no se presentó en la capital del estado, como fue su compromiso para entablar el diálogo con el señor Óscar Zúñiga Botello, quien se encuentra en plantón indefinido frente a palacio de gobierno.
La historia de don Óscar es muy particular e incluso atrajo la atención nacional, pues se trata de una persona de la tercera edad, quien al día de hoy tiene 81 años y llevaba 31 como empleado del ayuntamiento de Pichucalco hasta que, según afirman, el presidente municipal lo despidió luego de enterarse de que le habían detectado cáncer.
Apenas hace un par de meses en la zona devastada por el volcán chichonal, allá por la década de los 80´s, don Óscar fue recordado por los sobrevivientes, pues en aquella época formo parte del equipo de ayuda humanitaria.
Bueno, pero esa es otra historia, el caso es que presidentes municipales como Luis Miguel Pérez Ortiz de Pichucalco son acusados por la misma sociedad por actuar en contra de los intereses de la población con actitudes por demás inhumanas.
Estaremos muy pendientes de su llegada a la capital este viernes pues quedo muy formal para entrarle a participar en la mesa de diálogo para solucionar este problema, donde por cierto, se habla que anda muy metida la UNTA, la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas detrás de este penoso asunto, utilizando como carne de cañón al señor Óscar Zúñiga Botello, por los piques que traen con el citado alcalde.
En fin, bien haría don Luis Miguel y otros presidentes municipales en poner sus barbas a remojar porque en el congreso ya anunciaron que van en serio con el asunto de retirarle el fuero a los alcaldes y todo su sequito cuando violenten la ley, por cierto hay varios que continúan en la cuerda floja por el tema de las cuentas públicas donde los números no les cuadran…