Las lluvias que han llegado a Chiapas no solo han representado un alivio ante las altas temperaturas, también han traído nuevos desafíos para los productores de papaya, quienes enfrentan pérdidas económicas, afectaciones por plagas y una caída en las ventas.
El productor Ismael Martínez explicó que una de las principales amenazas para los cultivos es la virosis, una enfermedad que se propaga rápidamente y afecta a las plantas desde sus primeros meses de crecimiento. A ello se suma la presencia de la araña roja, una plaga que deteriora las hojas de la papaya hasta dejar los frutos expuestos al sol, provocando daños en su calidad y reduciendo su valor comercial.
Además de los problemas fitosanitarios, las recientes lluvias han impactado la producción al generar afectaciones en la textura y apariencia de la fruta. Según el productor, por cada corte de aproximadamente seis toneladas de papaya, se registra una merma cercana a una tonelada, lo que representa pérdidas importantes para quienes dependen de esta actividad.
A la problemática en el campo se suma la disminución en las ventas. Martínez señaló que las lluvias han reducido la afluencia de compradores y provocado una baja de entre tres y cuatro pesos por kilogramo de papaya, afectando directamente los ingresos de los productores. También aseguró que la demanda proveniente de otros estados como Tabasco y Ciudad de México ha disminuido considerablemente.
Ante este panorama, los productores buscan mantener activa la comercialización de sus cosechas en mercados locales como San Juan, Jaime Sabines y la Central de Abastos, con el objetivo de evitar que la fruta se pierda. Sin embargo, advierten que la competencia del comercio informal y las condiciones climáticas continúan representando un reto para uno de los cultivos más importantes de la región.
Notinúcleo / Víctor Pérez