Productores y promotores de las Escuelas de Campo impulsan acciones para preservar el uso del jicalpextle, una pieza artesanal elaborada a partir del fruto de la jícara o morro, que durante generaciones ha sido utilizada en Chiapas para conservar tortillas, semillas y otros alimentos.
Señalaron que este objeto, además de representar parte del patrimonio cultural chiapaneco, continúa siendo una alternativa natural y sustentable frente a los recipientes de plástico, por lo que buscan que más personas, especialmente los jóvenes, conozcan su valor y utilidad.
Los productores explicaron que el cultivo y aprovechamiento del morro se mantiene en comunidades de Berriozábal y Ocozocoautla, donde también se imparten talleres para enseñar a sembrarlo y transformarlo en artesanías tradicionales.
A pesar de su importancia cultural, reconocieron que cada vez son menos las personas que adquieren estos productos, situación que ha puesto en riesgo una tradición que durante décadas formó parte de la vida cotidiana de las familias chiapanecas.
Indicaron que el jicalpextle puede encontrarse en mercados tradicionales y ferias comunitarias, donde se comercializa tanto en su forma natural como decorado artesanalmente para uso ornamental.
Además, durante festividades regionales y presentaciones folclóricas, su demanda aumenta al formar parte de algunas expresiones culturales y tradicionales del estado.
Finalmente, hicieron un llamado a la población a consumir productos elaborados por artesanos y agricultores locales, destacando que cada jicalpextle representa conocimientos heredados de generación en generación y una parte importante de la identidad chiapaneca.
Notinúcleo / Víctor Pérez