En Chiapas cada habitante genera casi 10 kilogramos anuales de basura electrónica. La basura electrónica, que abarca desde celulares, televisiones, CPUs y baterías, equivale a 92 mil 672 toneladas anuales en el estado, de las cuales solo el 20 % se recicla. El 80% restante termina en basureros clandestinos y ríos, contaminando con plomo, mercurio y cadmio.
Eduardo Rodríguez, investigador de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas, aseguró que uno de los problemas ambientales más graves de nuestro tiempo, aunado de la basura que ya generamos y que más del 40 % se va a los afluentes, se agrega el químico que contienen este tipo de deshechos, lo cual aumenta el grado de toxicidad de las aguas, que en muchas ocasiones vuelven a nuestro hogar para uso doméstico.
Además, se tiene registro que regiones como los altos de Chiapas, se realiza la quema de este tipo de residuos, liberando gases tóxicos que dañan la calidad del aire y contribuyen al cambio climático.
Cabe hacer mención que, estudios recientes detectaron partículas de plomo y cadmio en afluentes de Tuxtla Gutiérrez, mismos que terminan dentro de las aguas del río Grijalva.
El experto señaló que a la fecha no existen centros de acopio en Chiapas, únicamente campañas durante cierto tiempo, que contribuyen de forma mínima a aliviar la contaminación.
Finalmente, dijo que, Los componentes tóxicos como arsénico, berilio o cobalto, terminan en basureros municipales o ríos sin control, por lo que la población que vive en zonas aledañas queda expuesta a riesgos de salud.
Notinúcleo / Juan Jesús Toledo