Este domingo, día grande de la feria de San Roque, se retomó una tradición que nació en este barrio en 2007, se siguió haciendo hasta 2016 y se suspendió 10 años, la elaboración de la jícara de pozol más grande del mundo, que se comenzó a elaborar desde las 10 de la mañana.
“La jícara está hecha de acero inoxidable, grado alimenticio, con una capacidad de 3 mil litros de pozol de cacao y forrada en fibra de vidrio también con pintura orgánica, hasta ahorita se juntaron por donación de un patrocinador los 3 mil litros de agua y el pozol, la masa para el pozol ha sido por parte de las pozoleras de diferentes mercados y familias san roqueñas que han estado también proporcionando para para que se haga esta actividad”
Francisco Ortiz, presidente del patronato de la feria de San Roque, señaló que en otros años no fue posible continuar con esta tradición debido a la falta de apoyo y recursos, pero en esta ocasión pudieron retomarla, reuniendo a cientos de habitantes de este y otros barrios, que acudieron a ser testigos y degustar el refrescante pozol de cacao.
“Pues la verdad muy felices porque en este ayuntamiento se nos ha permitido retomar estas actividades que ya se habían perdido, y que ahorita que tenemos la oportunidad, la estamos aprovechando al máximo”
Luego de la misa en honor a San Roque, se procedió con la bendición de esta mega jícara, para luego repartir su contenido entre los asistentes, que hicieron fila y esperaron bajo el sol para deleitarse con esta bebida ancestral.
Notinúcleo / Alejandra Orozco Ardines