Los efectos del cambio climático continúan afectando diversos cultivos y, en el caso de la pitahaya, la producción ha disminuido más de 70 por ciento debido a la sequía prolongada en regiones donde se cultiva esta fruta exótica.
Este año, las productoras de pitahaya han enfrentado los efectos de la falta de lluvias, aun cuando se trata de un cultivo que requiere poca agua para desarrollarse.
Nayma Jacivi Cárcamo Toalá, propietaria del rancho El Brasil, en Suchiapa, indicó que, en comparación con años anteriores, la producción de este año apenas alcanzó 25 por ciento de lo habitual, cuando anualmente pueden obtener hasta 10 toneladas.
La falta de lluvias en distintas regiones de Chiapas ha retrasado el crecimiento de la pitahaya, reducido el tamaño del fruto y provocado una disminución considerable en las cosechas locales.
Aunque este cactus tolera condiciones de poca disponibilidad de agua, la sequía prolongada altera los periodos de floración y afecta el desarrollo del fruto, poniendo en riesgo la producción anual.
Ante los efectos del cambio climático, Cárcamo Toalá destacó la importancia de que los productores adopten medidas para proteger sus cultivos y contribuir al cuidado del medio ambiente, como la reforestación que realizan en el rancho El Brasil, donde han plantado cerca de cuatro mil árboles de mulato.
La pitahaya, también conocida como fruta del dragón, es un cultivo exótico cuya producción había ido en ascenso en Chiapas, principalmente en Suchiapa, considerado uno de los municipios pioneros en su cultivo. Sin embargo, la prolongada sequía que afecta a la región amenaza ahora esta actividad agrícola.
Notinúcleo / Issa Maldonado