Un incendio forestal registrado en el cerro Casitagua, al norte de Quito, Ecuador, ha afectado aproximadamente 300 hectáreas de bosque y vegetación. El siniestro comenzó cuatro días antes de que los cuerpos de emergencia lograran contener varios de sus focos. Las autoridades informaron que el humo llegó a algunos sectores residenciales cercanos a la zona afectada.
Las labores de combate permitieron controlar alrededor del 75 por ciento del fuego durante la tarde del domingo, de acuerdo con el Cuerpo de Bomberos de Quito. Para enfrentar las llamas participaron bomberos, helicópteros y habitantes de las comunidades cercanas, quienes colaboraron en las zonas de difícil acceso. El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, señaló que el incendio todavía no podía considerarse completamente liquidado.
Las condiciones del terreno complicaron las labores de extinción. La topografía del cerro, la vegetación seca y las condiciones climáticas dificultaron el acceso de los equipos de emergencia. Además, las autoridades señalaron que Ecuador enfrentaba otros incendios forestales, principalmente en la región andina, en un contexto marcado por sequías y temperaturas elevadas asociadas al fenómeno de El Niño.
El incendio del cerro Casitagua forma parte de una temporada de incendios forestales que ha afectado distintas zonas de Ecuador. Los equipos de emergencia mantuvieron los trabajos para evitar que las llamas se reactivaran, mientras que otro incendio registrado durante varios días en el volcán Imbabura, al norte del país, también fue controlado el domingo.