El costo de la violencia de género puede representar hasta 3.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a nivel mundial, de acuerdo con estimaciones del Banco Mundial. Ante esta situación, especialistas señalaron que invertir en la prevención y atención de la violencia contra las mujeres no sólo permite proteger sus derechos, sino que también representa una medida necesaria para reducir sus consecuencias sociales y económicas.
Durante el Foro “De la protección a la autonomía”, organizado por la Red Nacional de Refugios, especialistas del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) destacaron la importancia de mantener y fortalecer los refugios para mujeres que enfrentan situaciones de violencia. Estos espacios ofrecen protección y acompañamiento sicosocial, además de contribuir a que las víctimas recuperen su autonomía y puedan romper el ciclo de violencia.
Las especialistas también señalaron que los refugios pueden ayudar a prevenir feminicidios al brindar un lugar seguro a las mujeres en riesgo. Además, algunos ofrecen capacitación para que las mujeres desarrollen habilidades y puedan generar ingresos, lo que fortalece su independencia económica y facilita que puedan alejarse de situaciones de violencia.
Por su parte, la Red Nacional de Refugios expresó preocupación por los recursos contemplados para estos espacios en el presupuesto de 2027. Wendy Figueroa, directora de la organización, señaló que el incremento propuesto sería de apenas 0.66 por ciento, por debajo de la inflación, lo que podría reducir su capacidad real de atención. Por ello, pidió que se revisen los recursos destinados a la prevención y atención de las violencias contra las mujeres.