Desde una comunidad de Libertad Campesina, municipio de Osumacinta, un grupo de mujeres busca abrirse camino para comercializar los productos que elaboran y cultivan en su localidad, donde la distancia y las condiciones económicas han limitado sus oportunidades para llegar a otros mercados.
Una de sus principales actividades es la producción de hongo zeta, además del bordado que realizan las mujeres y los cultivos de maíz, frijol y calabaza que forman parte de la vida cotidiana de la comunidad.
Para las productoras, participar en estos espacios representa una oportunidad para mostrar lo que hacen y llegar a consumidores que difícilmente conocerían sus productos debido a la lejanía de su comunidad.
Salir de la comunidad tampoco es sencillo. Algunas familias se encuentran a unas tres horas de distancia, mientras que las condiciones económicas y las dificultades para trasladarse limitan la participación de las mujeres en otros espacios comerciales.
Para ellas, llegar a nuevos espacios no solamente significa vender sus productos, sino también demostrar que las mujeres de las comunidades rurales pueden participar, producir y generar sus propios ingresos.
La apuesta ahora es seguir abriendo espacios para que el trabajo de estas comunidades llegue a nuevos mercados y más consumidores conozcan lo que se produce directamente en el campo chiapaneco.
Notinúcleo / Víctor Pérez