Las grandes cadenas comerciales y franquicias ganan cada vez mayor presencia en Chiapas, mientras que las marcas locales enfrentan el reto de competir en un mercado donde contar con un buen producto ya no parece ser suficiente.
El coordinador de Capacitación de Empresarios Chiapanecos de la Innovación Social (ECHISAC), Erick Trejo, señaló que este crecimiento puede observarse en distintos puntos de la ciudad, donde las franquicias comienzan a ocupar espacios que anteriormente eran atendidos por negocios locales.
“Tuxtla está teniendo un efecto de franquicias… ya no estamos viendo el tipo de mercado local en el que la marca plenamente tradicional o de la ciudad esté generando este crecimiento, ya vemos que las franquicias son las que están posicionando.”
De acuerdo con el especialista, una de las ventajas de estas cadenas es que llegan con procesos previamente establecidos, estudios de mercado, capacitación, distribución y estrategias comerciales, mientras que muchos negocios locales comienzan sin estas herramientas.
El desafío también alcanza a los productos chiapanecos, que pueden tener calidad y reconocimiento, pero muchas veces no logran convertirse en marcas con capacidad para competir fuera del mercado regional.
Trejo puso como ejemplo el café de Chiapas y señaló que una gran cadena comercial logró posicionarlo a una escala mucho mayor, lo que demuestra el potencial que tienen los productos del estado cuando cuentan con una estructura comercial sólida.
Ante este escenario, el reto para las empresas locales es avanzar en marca, identidad, formalización y cumplimiento de normas para competir por espacios en mercados más grandes.
El crecimiento de las franquicias abre nuevas opciones para los consumidores, pero también plantea una pregunta para la economía local: ¿qué necesitan las marcas chiapanecas para competir en igualdad de condiciones y evitar quedar relegadas frente a las grandes cadenas?
Notinúcleo / Víctor Pérez