El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, expresó su disposición a que se realice una revisión externa e independiente del sistema de gobernanza de la organización. La propuesta fue presentada en una carta enviada a los integrantes del Consejo de la FIFA y a las 211 asociaciones miembro, antes de la próxima reunión del Consejo, programada para el 15 de octubre de 2026.
La iniciativa surge después de las críticas provocadas por el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), mediante el cual se planteaba la participación de inversores privados en la Copa del Mundo y otras competiciones. El proyecto se dio a conocer públicamente antes de que concluyera el proceso institucional previsto por la FIFA, lo que generó preocupación entre varias asociaciones y provocó la pérdida de apoyo de algunos miembros, incluidos representantes de la UEFA.
Infantino señaló que la FIFA podría establecer una consulta directa y estructurada con las confederaciones y asociaciones miembro para fortalecer los procesos de toma de decisiones. Además, defendió la necesidad de encontrar nuevas formas de generar recursos para el organismo y afirmó que retirar el proyecto FFE no significa abandonar el objetivo de aumentar los ingresos destinados al desarrollo del futbol.
La controversia también ha tenido consecuencias legales, ya que la UEFA comenzó a preparar posibles denuncias contra Infantino relacionadas con el proyecto y solicitó documentos sobre el plan. La situación ocurre mientras se aproxima la elección presidencial de la FIFA de marzo de 2027, en la que Infantino tiene previsto buscar un cuarto mandato.