El regreso a clases provoca un aumento significativo en la incidencia de problemas estomacales y estrés en los niños. Este fenómeno, conocido frecuentemente como dolor psicosomático, ocurre porque el estrés y la ansiedad se manifiestan físicamente a través del eje intestino cerebral.
Las alteraciones digestivas suelen incrementarse justo antes de iniciar el ciclo escolar o por las mañanas antes de ir a la escuela, por los nervios y la presión generalizada, principalmente en menores de nuevo ingreso en el nivel preescolar.
Armando Núñez, psicoanalista, afirma que estas situaciones no solo ocurren para el infante, sino también en el núcleo familiar, remarcando que es para aquellos padres y menores que es la primera vez en ingresar a un plantel escolar.
En el caso de los tutores del menor, el inicio del ciclo escolar les genera estrés y ansiedad por la incertidumbre cómo se relacionará en la escuela de su hijo, lo que deriva en problemas de salud como los gastrointestinales. Mientras que, para el menor, adaptarse a un espacio lejos de sus padres, le ocasiona estrés, dolor de cabeza o de la misma forma, un padecimiento estomacal.
El experto subraya que cada caso es diferente y que, cuando las dificultades para adaptarse son constantes o comienzan a afectar la vida escolar y social del menor, es recomendable buscar apoyo de un especialista y mantener comunicación con los docentes.
Notinúcleo / Juan Jesús Toledo