Chiapas se encuentra entre las entidades con mayor incidencia de labio y paladar hendido en México, una condición congénita que puede afectar la alimentación, el desarrollo del habla y la calidad de vida de quienes la presentan.
Mientras a nivel nacional se estima que uno de cada 800 recién nacidos presenta esta condición, en Chiapas la proporción puede alcanzar tres casos por cada 800 nacimientos, de acuerdo con Héctor Malagón Hidalgo, presidente de la Asociación Mexicana de Labio y Paladar Hendido y Anomalías Craneofaciales.
El especialista señaló que el 40 por ciento de los casos reportados en el país se concentra en Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Puebla, entidades donde es fundamental garantizar el acceso al diagnóstico y tratamiento oportunos.
El labio y paladar hendido se caracteriza por una abertura en el labio superior, el paladar o ambas estructuras, debido a que los tejidos no se fusionan completamente durante el desarrollo fetal.
La atención quirúrgica debe comenzar durante los primeros meses de vida, de acuerdo con las condiciones de cada paciente. El objetivo es que, al cumplir un año, los menores tengan corregidas las fisuras del labio y el paladar, explicó Malagón Hidalgo.
El tratamiento puede requerir hasta siete cirugías y prolongarse hasta los 18 años, debido a que las intervenciones deben adaptarse al crecimiento y la evolución de cada paciente.
El costo también representa una dificultad para las familias. El especialista estimó que una cirugía puede oscilar entre 40 mil y 300 mil pesos, dependiendo del procedimiento, el hospital, la ciudad y el médico que la realice.
Aunque existe una predisposición genética en algunos casos, el labio y paladar hendido puede tener un origen multifactorial, relacionado con factores genéticos y ambientales.
En Chiapas, el acceso a cirugías reconstructivas, rehabilitación y seguimiento especializado es fundamental para que niñas y niños reciban atención oportuna, independientemente de la situación económica de sus familias.
Notinúcleo / Issa Maldonado