El embarazo en adolescentes continúa representando un problema de salud pública y de derechos humanos en México. De acuerdo con cifras oficiales difundidas en el marco del Día Mundial de Prevención del Embarazo No Planificado en Adolescentes, durante 2025 se registraron 85 mil 357 nacimientos de madres de entre 10 y 17 años.
Del total, 7 mil 887 nacimientos correspondieron a niñas menores de 15 años, una situación que las autoridades relacionan con casos de fecundidad forzada, violencia sexual y uniones forzadas. Aunque los nacimientos en niñas de 10 a 14 años disminuyeron 24.9 por ciento entre 2018 y 2025, el fenómeno continúa siendo considerado una emergencia.
Los datos del INEGI también muestran una diferencia importante entre entidades. Chiapas registró en 2025 la tasa más alta de nacimientos entre madres de 10 a 17 años, con 18.5 por cada mil adolescentes, seguido por Oaxaca y Puebla. En números absolutos, Chiapas también se ubicó entre las entidades con mayor cantidad de nacimientos de madres adolescentes.
Las autoridades señalan que la prevención requiere garantizar educación, acceso a servicios de salud sexual y reproductiva y mecanismos de protección para niñas y adolescentes. La estrategia nacional establece como objetivo reducir la fecundidad adolescente y atender particularmente los casos de maternidad infantil vinculados con violencia sexual y uniones forzadas.