En este Mes Rosa, cabe resaltar la importancia de usar las herramientas disponibles para una detección a tiempo de cáncer de mama, la mastografía por ejemplo, reduce en un 30 por ciento el riesgo de morir por esta enfermedad y la radiación que emite no es peligrosa, señaló el oncólogo Efraín Flores.
“Las mastografías actuales digitales casi no exponen a radiación a las personas, no todas las personas son candidatas a una mastografía anual, por ejemplo, si la persona tiene mucho factor de riesgo está más que indicado hacérsela, una persona que no tiene factores de riesgo y que una mastografía basal no demuestra ninguna imagen sospechosa, lo indicado es hacer una mastografía cada dos o tres años”.
Otra herramienta de suma utilidad, que es el primer filtro en este sentido, es la auto exploración, que se recomienda una vez al mes pasando la menstruación, ya que no hay nadie mejor que nosotras mismas para detectar cualquier cambio.
“Buscamos de manera intencionada, con la mano derecha en la mama izquierda cualquier bolita que detectemos comprimiendo contra nuestra parrilla costal, se hacen radios del centro a la periferia, de la periferia al centro o de manera circular a través del pezón dando círculos contra la parrilla costal”.
En resumen, la mastografía se recomienda después de los 40 años, el ultrasonido antes de esta edad si hay factores de riesgo, y la auto exploración aplica para todas las mujeres a partir de los 26 años de edad.
Notinúcleo / Alejandra Orozco Ardines