De acuerdo con la Secretaría de Salud, Chiapas ocupaba el segundo lugar nacional en muerte materna hasta la semana epidemiológica 37 de este 2026, con 38 defunciones, que pueden derivar de distintas causas, de acuerdo con especialistas.
“Las principales causas de mortalidad materna suelen estar relacionadas con complicaciones como hemorragia obstétrica, trastornos hipertensivos del embarazo, infecciones y otras emergencias obstétricas, muchas de ellas potencialmente prevenibles o tratables cuando se identifican y atienden de manera oportuna. En Chiapas, uno de los grandes desafíos es precisamente lograr que una mujer embarazada pueda llegar rápidamente a un servicio capaz de resolver una emergencia obstétrica, particularmente en comunidades rurales, indígenas y de difícil acceso”.
Para reducir estas cifras, el año pasado la Secretaría de Salud estatal presentó un Plan Estatal de Seguridad para disminuir la mortalidad materna, acompañado de la instalación del Comité Estatal para la Salud Materna y Perinatal, que busca mejorar la atención de las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio, entre otras propuestas.
“Una de estas acciones implementadas es el “Monitor a Distancia de Riesgos en el Embarazo”, en el que la intención es justamente identificar de manera temprana a las pacientes con embarazos de alto riesgo y facilitar su referencia oportuna a unidades con mayor capacidad resolutiva”.
En este sentido, son las regiones indígenas con mayor rezago social las que concentran mayor número de casos, como son San Juan Cancuc o Tenejapa, entre otros municipios de la zona Altos, sin embargo, no sólo se debe a la lejanía de los hospitales o el tiempo de atención a emergencias, sino que estos casos se pueden prevenir con un buen control prenatal.
“Reducir la mortalidad materna, no depende únicamente de tener hospitales, también significa garantizar un control prenatal de calidad, detección de embarazo de alto riesgo, disponibilidad de sangre, medicamentos, personal capacitado, transporte, referencia oportuna, atención de emergencias obstétricas las 24 horas y muy importante también el seguimiento durante el puerperio”.
Y es que una muerte materna no afecta únicamente a una mujer, sino a sus hijos, a su familia y a toda la comunidad, pues una emergencia obstétrica puede presentarse en cualquier embarazo y atenderla a tiempo, puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.
Notinúcleo / Alejandra Orozco Ardines