La promesa de perder varios kilos en pocos días y sin esfuerzo puede convertirse en un riesgo para la salud. Tés, pastillas, cápsulas y suplementos que se promocionan como soluciones rápidas para adelgazar pueden provocar complicaciones cuando se consumen sin supervisión profesional.
Martha Lara Hernández, nutrióloga, advirtió que muchos de estos productos carecen de respaldo científico y que algunos pueden ocasionar afectaciones en órganos vitales, además del conocido efecto rebote.
“Prometen […] adelgazar rápido y sin mayor esfuerzo, pero la realidad es que no hay […] sustento científico […] pueden dañar el hígado, problemas cardíacos, fallas en riñones”.
Uno de los principales peligros es que algunos productos generan una pérdida temporal de líquidos mediante efectos laxantes o diuréticos, lo que puede confundirse con una reducción saludable de peso.
La especialista explicó que también pueden presentarse señales de alarma como cansancio intenso, dolor abdominal, coloración amarillenta de la piel y alteraciones del ritmo cardíaco.
“Pueden también presentar en ocasiones mucho cansancio, color amarillento […] dolores tipo abdominal […] a nivel cardíaco se puede tener como arritmias”.
A esto se suma la influencia de las redes sociales y las recomendaciones de otras personas, que pueden impulsar el consumo de productos sin considerar que cada organismo responde de manera diferente.
La recomendación es desconfiar de los productos que prometen resultados extraordinarios en poco tiempo y buscar orientación profesional. Bajar de peso no debería significar poner en riesgo la salud, especialmente cuando las consecuencias pueden ser más graves que los resultados prometidos.
Notinúcleo / Víctor Pérez