El Cañón del Sumidero recibe cada temporada de lluvias toneladas de residuos provenientes de 16 municipios que son arrastrados por el río Grijalva. En lo que va de 2026, las brigadas de limpieza ha retirado 2 mil 393 toneladas de residuos sólidos flotantes del Parque Nacional Cañón del Sumidero.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas informó que los trabajos se concentran principalmente en El Tapón, una zona ubicada a unos 16 kilómetros del embarcadero de Rivera Cahuaré, donde la disminución de la velocidad de las corrientes hace que troncos, ramas y otros materiales queden atrapados. De las toneladas recolectadas, 60.38 por ciento corresponde a madera, 39.23 por ciento a ripio y 0.39 por ciento a plásticos.
Para realizar estas labores, una brigada integrada por 15 personas ha trabajado en alrededor de 125 hectáreas del área navegable, retirando el material que llega al cañón a través del cauce del Grijalva. La mayor parte de estos residuos proviene de las lluvias, que arrastran materiales desde comunidades y municipios ubicados río arriba, entre ellos Tuxtla Gutiérrez, Chiapa de Corzo, Berriozábal, San Fernando y Ocozocoautla.
Aunque la madera y el ripio representan la mayor parte del material por su peso, los plásticos también llegan al cauce y terminan acumulándose en el área natural protegida. Botellas, bolsas y otros residuos afectan el paisaje y pueden representar un riesgo para la fauna del lugar. El retiro de estos materiales forma parte de las labores de conservación del Parque Nacional, particularmente durante la temporada de lluvias, cuando aumenta la cantidad de residuos que las corrientes llevan hacia el Cañón del Sumidero.
Notinúcleo/ Issa Maldonado