En atención a una denuncia ciudadana sobre la contaminación de un depósito de agua en la colonia Copoya, la Secretaría de Salud del estado, en coordinación con el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, realizó acciones de vigilancia epidemiológica y encontró la circulación de la bacteria del cólera, pero del tipo no toxigénico, por lo que no representa un riesgo para la población.
Al respecto, personal de la Coordinación de Protección contra Riesgos Sanitarios de la Jurisdicción Sanitaria número I recolectó muestras de agua directa y ambiental para su análisis, y capacitó sobre el saneamiento básico del pozo que distribuye el vital líquido a los colonos de Copoya, así como en el lavado y desinfección del tanque de almacenamiento.
La Coordinación Estatal de Vigilancia Epidemiológica de Cólera determinó que en las muestras de agua blanca había presencia de cólera no toxigénico. Cabe mencionar que existen 139 tipos de la bacteria del cólera, dos de ellos de alta toxicidad y rápida transmisión; los restantes se catalogan como no toxigénicos, esto es, que no causan enfermedades diarreicas graves.
Es necesario puntualizar que derivado de esta situación, las brigadas de salud hicieron un barrido en la zona afectada, sin detectar casos de enfermedades diarreicas agudas sospechosas a cólera, además de realizar acciones de cloración a los pozos.
El jefe de la Jurisdicción Sanitaria número I, Rodrigo Cosío Cerón, resaltó que con esta capacidad de respuesta se fortalece el sistema de vigilancia epidemiológica en aras de prevenir la incidencia de enfermedades diarreicas agudas.
En este sentido, ponderó el trabajo conjunto entre la población, el gobierno municipal de Tuxtla Gutiérrez y las autoridades sanitarias del estado, para garantizar entornos saludables que redunden en mejores niveles de bienestar.