México desarrolla una “supermosca” estéril para combatir el gusano barrenador del ganado, una plaga que afecta a animales como vacas, perros, cerdos, caballos y ovejas.
El proyecto está a cargo del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), en la planta ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas. El objetivo es controlar y erradicar esta plaga mediante el uso de tecnología científica que impida su reproducción.
La estrategia consiste en liberar moscas macho estériles para que se apareen con las hembras silvestres y así evitar que tengan descendencia. Actualmente, el método requiere liberar aproximadamente diez moscas de laboratorio por cada mosca silvestre para lograr resultados efectivos.
Sin embargo, los científicos trabajan en una nueva cepa que produzca únicamente machos, con la finalidad de reducir esa proporción a cinco por cada insecto silvestre y duplicar la eficiencia del control.
Además, los investigadores buscan desarrollar una cepa mexicana adaptada a las condiciones ambientales del país. Para ello, recolectaron muestras en distintas localidades de Chiapas, Veracruz y Oaxaca, y realizan pruebas para comprobar que las nuevas moscas puedan competir adecuadamente con las poblaciones silvestres. Se estima que todavía se necesitan más experimentos antes de confirmar que esta cepa puede utilizarse de manera masiva.
La planta de producción es resultado de la colaboración entre México y Estados Unidos y ya produce moscas estériles que se trasladan a diferentes estados para su liberación.