El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció que ocho niños palestinos murieron por disparos o ataques del ejército israelí en un periodo de apenas seis días en la Franja de Gaza. Con estos casos, la cifra de menores fallecidos desde el inicio del alto el fuego, acordado en octubre de 2025, ascendió a 351, lo que evidencia la persistencia de la violencia contra la población infantil pese a la tregua.
Entre las víctimas se encuentra Mohamed, de 14 años, quien fue alcanzado por un dron israelí el 17 de octubre cuando regresaba a casa desde un centro de aprendizaje apoyado por Unicef, en Deir al Balah.
Un día después, Misk, una niña de seis años que cursaba primero de primaria, murió por disparos mientras se encontraba en su vivienda, en la localidad de Al Maghazi. También se reportó la muerte de Tamer, de 12 años, y Baraa, de 14, durante ataques registrados en distintas zonas del enclave.
El organismo internacional calificó como inaceptable el nivel de violencia contra la infancia y señaló que, además de los ocho menores fallecidos, alrededor de 20 niños resultaron heridos durante esos seis días.
Unicef advirtió que los menores que sobreviven a los ataques enfrentan graves dificultades para recuperarse debido a la destrucción del sistema sanitario de Gaza, la falta de equipos médicos y las limitaciones para acceder a tratamientos especializados.
Por su parte, las autoridades palestinas estiman que cerca de 74 mil 500 personas han muerto desde el inicio de la ofensiva israelí, tras los ataques del 7 de octubre de 2023. Asimismo, se calcula que alrededor de 800 mil niños permanecen desplazados y muchos viven en tiendas de campaña o edificios dañados.
Ante esta situación, Unicef exigió medidas inmediatas para proteger a los menores, garantizar la atención médica y establecer mecanismos de rendición de cuentas por las muertes y lesiones causadas durante las operaciones militares.