La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó el inicio de un ensayo clínico de una vacuna contra el brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC), donde la epidemia ha superado los 9 mil 700 casos y las 4 mil 600 muertes.
El estudio comenzó en medio de una emergencia sanitaria que representa un desafío para las autoridades, debido a la rápida propagación de la enfermedad y la falta de vacunas y tratamientos aprobados específicamente contra la variante responsable del brote.
Aunque este biológico está autorizado para combatir la variante Zaire del virus del ébola, los especialistas buscan determinar si también puede ofrecer protección contra la cepa Bundibugyo, responsable del actual brote. Hasta el momento, no existe evidencia suficiente para confirmar su eficacia contra esta variante en seres humanos.
La investigación utilizará una estrategia de vacunación en anillo, que consiste en inmunizar a las personas que tuvieron contacto con casos confirmados y a otros individuos considerados de alto riesgo.
Además, se prevé incorporar dos vacunas experimentales diseñadas específicamente contra la cepa Bundibugyo: una desarrollada por la Universidad de Oxford mediante un vector adenoviral y otra elaborada por la empresa Moderna con tecnología de ARN mensajero. Estas alternativas serán evaluadas para conocer su seguridad y capacidad de generar una respuesta inmunitaria.
La puesta en marcha del ensayo representa un avance en la búsqueda de herramientas para contener la epidemia y proteger a las comunidades afectadas. Sin embargo, las autoridades sanitarias subrayan que será necesario reunir evidencia científica antes de determinar si las vacunas ofrecen una protección efectiva.
Mientras continúan las investigaciones, la OMS y el gobierno congoleño mantienen los esfuerzos para reducir los contagios, atender a los pacientes y fortalecer la respuesta sanitaria. Los resultados del estudio podrían contribuir tanto al control del brote actual como a la preparación ante futuras emergencias por ébola.