Tuxtla Gutiérrez enfrenta un déficit crítico de ambulancias, operando con apenas 12 unidades disponibles entre la Cruz Roja, Protección Civil y ERUM para cerca de 800 mil habitantes. Esta escasez provoca graves retrasos, obligando al sistema de emergencias a negar atención o pedir a los pacientes que esperen.
El déficit de unidades y el tráfico constante provocan que los tiempos de espera para una emergencia superen los 40 minutos en algunos casos, complicando accidentes viales y otras urgencias médicas. La Organización Mundial de la Salud recomienda cuatro ambulancias por cada 100 mil habitantes, lo que significa que Tuxtla Gutiérrez requeriría unas 32 unidades, solo la capital cuenta con 12 y en los municipios más cercanos no se cuenta con este servicio ambulatorio.
Mantener una ambulancia activa representa una inversión alta para instituciones de beneficencia; según la Cruz Roja, una unidad cuesta hasta un millón 800 mil pesos, y su activación ronda los mil 800 pesos por servicio. Las autoridades locales continúan promoviendo el uso del 911 Emergencias, aunque la saturación de las líneas y la escasez de vehículos limitan la capacidad de respuesta.
Notinúcleo / Juan Jesús Toledo.