La suspensión de una clínica de hemodiálisis en Tuxtla Gutiérrez mantiene en incertidumbre a 158 pacientes del ISSSTE que dependen de este tratamiento para sobrevivir.
Luego de las denuncias por presuntas irregularidades en las instalaciones donde habían sido reubicados, familiares informaron que el establecimiento fue clausurado por incumplimientos sanitarios.
Sin embargo, Yesenia Reyes, familiar de uno de los pacientes, asegura que hasta el momento no cuentan con una nueva clínica asignada ni con una fecha definitiva para reanudar todas las sesiones.
“Pues lo que nos han, es que se fue clausurado debido a que no cumplía con todas las normas sanitarias. Lo que nos informa la directora del ISSSTE es que está buscando también el lugar junto con la subdelegada, pero pues no sabemos en realidad si esto es cierto. Estuvimos en una reunión con ella y ahorita nos trasladamos a la delegación del ISSSTE para que nos den solución de manera inmediata”.
La situación preocupa especialmente a quienes requieren varias sesiones por semana, pues retrasar la hemodiálisis puede provocar acumulación de líquidos y sustancias de desecho en el organismo, con consecuencias graves para la salud.
De acuerdo con los familiares, algunos pacientes en condiciones delicadas recibirían atención inmediata en el ISSSTE, mientras que otros continúan a la espera de una alternativa.
Los afectados señalaron que acudieron a la delegación del instituto para solicitar una solución que garantice instalaciones adecuadas, condiciones de higiene y personal capacitado.
Además, informaron que presentaron una denuncia ante la Fiscalía para que se investiguen las presuntas irregularidades relacionadas con la contratación y operación del servicio.
Mientras se define dónde continuarán sus tratamientos, las familias solicitan al ISSSTE una respuesta inmediata y un plan que evite la interrupción de las sesiones.
Porque para estos pacientes, la hemodiálisis no es una atención que pueda esperar: es un procedimiento del que depende su vida.
Notinúcleo / Víctor Pérez