Una fuga de gas, una válvula deteriorada o un conductor sin capacitación pueden convertir una pipa de gas en un riesgo para automovilistas y familias chiapanecas. Por ello, las unidades encargadas de transportar y distribuir este combustible deben cumplir disposiciones de seguridad, mantenimiento e inspección para prevenir accidentes.
Eloy Cruz, coordinador operativo del Cuerpo de Bomberos de Tuxtla Gutiérrez, explicó que la regulación de estas unidades se establece mediante normas oficiales mexicanas y disposiciones de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), que contemplan controles para su operación segura.
Sin embargo, contar con una unidad autorizada no es suficiente. Los conductores también deben recibir capacitación para transportar y manipular gas LP, debido a que una falla mecánica o un manejo inadecuado puede provocar fugas, incendios o explosiones.
El coordinador señaló que en Tuxtla Gutiérrez ya se han presentado emergencias relacionadas con instalaciones y vehículos que no reciben el mantenimiento necesario.
Ante estos riesgos, destacó la importancia de que las autoridades competentes realicen inspecciones para verificar las condiciones de las unidades, su documentación y el cumplimiento de los requisitos de seguridad.
Entre las medidas de control mencionó la implementación de códigos QR para facilitar la consulta de información relacionada con los vehículos y su cumplimiento normativo.
La prevención también corresponde a los consumidores. Quienes cuentan con tanques estacionarios deben revisar periódicamente sus válvulas, mangueras y conexiones, especialmente cuando permanecen expuestos al sol y la lluvia.
Notinúcleo / Víctor Pérez