La falta de lluvias durante los meses de julio a septiembre y comienzos de octubre, ya pegó a la caña del Soconusco, pues, alrededor de 5 mil de las 18 mil hectáreas destinadas al Ingenio de Huixtla presentan afectaciones por el estiaje, lo que podría provocar una caída de hasta 30 por ciento en la producción y pérdidas de 100 por ciento en las zonas más críticas.
Los municipios más golpeados son Mazatán y Tapachula, donde el desarrollo de la planta se ha frenado y la calidad de la cosecha se ha deteriorado.
Al respecto, Aquilio Mesa Pérez, presidente de la Asociación de Cañeros Ambientarios y Legislatarios del Soconusco, advirtió que la situación compromete la próxima zafra y el sustento de miles de familias.
El dirigente denunció que el sector quedó excluido de los apoyos oficiales.
Tras tres reuniones de trabajo, les informaron que los programas de rescate agrícola solo contemplan maíz, sorgo, café y cacao, dejando fuera a la caña y a la soya.
Ante ello, los productores ya solicitaron formalmente su incorporación a los esquemas de respaldo a través de la Unión de Ejidos.
Además del apoyo económico, los cañeros proponen impulsar prácticas de conservación de suelo y humedad, como el corte en crudo para mantener la cobertura de residuos sobre el terreno y la aplicación de compostas.
Mesa Pérez reconoció, sin embargo, que estas acciones requieren recursos que los productores no pueden costear solos, por lo que urgió la intervención de las autoridades estatales y federales para enfrentar la sequía y evitar el colapso de la actividad cañera en la región.
Notinúcleo / Pamela Hernández