La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) realizan acciones coordinadas para atender un derrame de hidrocarburo en el arroyo Chacalapa, ubicado en el municipio de Jáltipan, al sur de Veracruz. De acuerdo con las autoridades federales, el incidente se originó en un pozo de exploración de salmuera perteneciente a la planta de sal de Petroquímica Mexicana de Vinilo (PMV) Minera, y no en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Durante las inspecciones realizadas en la zona, las autoridades determinaron que las lluvias provocaron la dispersión del diésel que se encontraba depositado en el pozo.
El combustible recorrió aproximadamente 350 metros hasta llegar a un cuerpo de agua intermitente y posteriormente avanzó cerca de 2.5 kilómetros hacia el arroyo Chacalapa, lo que generó preocupación por los posibles daños ambientales y las afectaciones a las comunidades cercanas.
Para evitar que la contaminación se extendiera, autoridades federales y estatales instalaron barreras y cordones oleofílicos que permitieron contener el hidrocarburo. Asimismo, la empresa responsable comenzó las labores de recuperación del diésel derramado.
Como parte de las medidas correctivas, la Profepa impuso una clausura parcial temporal del establecimiento y ordenó el taponamiento y la reparación inmediata del pozo, además de exigir un programa de remediación ambiental.
Por su parte, Pemex descartó que el derrame estuviera relacionado con alguna fuga o anomalía en su infraestructura, aunque proporcionó apoyo para las labores de contención y recuperación del contaminante. Las autoridades señalaron que continuarán con las verificaciones y la coordinación institucional para esclarecer las circunstancias del incidente y determinar las responsabilidades correspondientes.