México enfrenta un importante rezago en la atención educativa durante los primeros años de vida. De acuerdo con el informe Panorama de la Educación 2026 de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), únicamente 9% de los niños de 2 años participa en servicios de educación y cuidado de la primera infancia, mientras que el promedio entre los países de la organización alcanza 63%. Esto significa que alrededor de nueve de cada diez niños mexicanos de esa edad no están incorporados a estos servicios.
La brecha comienza incluso antes de los 2 años, ya que menos de 3% de los menores de esa edad en México tiene acceso a servicios de educación y atención a la primera infancia. La OCDE señala que la participación en estos programas varía ampliamente entre los países, debido, entre otros factores, a la disponibilidad y el costo de los servicios, las políticas de apoyo a las familias y las características de cada sistema educativo.
La educación y el cuidado durante los primeros años no se limitan a la escolarización formal. Estos servicios pueden incluir atención, cuidado y actividades educativas que favorecen el desarrollo de los niños antes de su ingreso al preescolar. Según la OCDE, la participación en programas de primera infancia está relacionada con beneficios en el desarrollo del lenguaje, las capacidades cognitivas y las habilidades sociales y emocionales, especialmente entre niños que viven en contextos socioeconómicos desfavorecidos.
Los datos muestran así una amplia diferencia entre México y el promedio de los países de la OCDE en materia de educación y cuidado durante la primera infancia. La baja cobertura representa un desafío para ampliar el acceso a estos servicios y favorecer que más niños puedan contar desde sus primeros años con oportunidades de atención y desarrollo. El informe también destaca que la participación de los menores de tres años sigue siendo muy desigual entre los países miembros de la organización.