De nueva cuenta la trágica historia se repitió en otro tramo carretero del estado de Chiapas al registrarse una volcadura de un autobús de pasajeros que circulaba de San Fernando hacia Tuxtla Gutiérrez se quedó sin frenos ante la falta de mantenimiento.
A bordo del autobús se transportaban más de 50 personas, la mayoría se dirigían a sus trabajos.
Justo cuando el reloj marcaba pasaditas las 6 30 de la mañana, el chofer se percató que el pedal del freno se iba hasta el fondo y no podía detener el vehículo que venía repleto de personas, 20 de ellas iban paradas, pese a que el reglamento prohíbe este tipo de prácticas.
El incidente tiño de sangre la carretera porque 59 personas resultaron lesionadas.
Nosotros nos preguntamos hasta cuando los pulpos del transporte asumirán sus responsabilidades y hasta cuando la autoridad tomara cartas en el asunto para evitar este tipo de tragedias donde se combina la negligencia de los dueños de las unidades del transporte quienes obligan a los choferes operar esos vehículos en pésimas condiciones y condenando a los pasajeros a este tipo de fatalidades donde no les queda de otra más que subirse a este tipo de transporte que ya rebaso por mas, su vida útil, amén de que carecen, insistimos del mantenimiento correspondiente.
Pero el asunto no para ahí, pues para nadie es un secreto que muchos de los inspectores del transporte continúan haciéndose de la vista gorda permitiendo que estas empresas transiten a su antojo, poniendo en peligro la vida de mucha gente, que a la mera hora de un accidente, son dejados a su suerte.
Este como otros muchos casos, destapan la cloaca de lo que acontece en el transporte público, con unidades que se encuentran en pésimas condiciones, muchas de ellas, que alcanzan un millón de kilómetros.
Pero ¿cuántos muertos y cuántos heridos más? Se necesitan para meter en orden a los pulpos del transporte que deberían estar más pendientes de su parque vehícular que andar organizando paros y bloqueos…