Tiene mucha razón la catedrática Carmen Marín al afirmar que la alerta de violencia de género requiere de voluntad y responsabilidad política.
Y es que la alerta de violencia de género contra mujeres es apenas una de las grandes deudas del estado mexicano con más del 50 por ciento que representan las mujeres para que actúe de manera pronta, expedita e imparcial.
En entrevista con Notinúcleo, Carmen plasmó una reflexión sobre la alerta decretada que calificó de un logro valioso para Chiapas, pues fue la primera entidad en firmar con la LIX legislatura de la comisión especial de feminicidios de la Cámara de Diputados, el acuerdo para investigar los asesinatos de mujeres con perspectiva de género.
Sostuvo que no basta con esta alerta, pues hoy más que nunca se requiere de impulsar desde el preescolar hasta la educación superior, acciones que rompan con actitudes patriarcales y sexistas.
Por ello se tienen que poner cartas en el asunto para se actué con reformas que salvaguarden a las mujeres, caso contrario, nada podrá prosperar, pues recordemos que la violencia de género contra las mujeres representa un problema social y de salud pública.
Pero como reza el refrán popular, no hay que tener dos dedos en la frente para saber que a lo largo de la historia desde la década de 1970, diversos movimientos de mujeres feministas y no feministas, han señalado que deben ser denunciadas todas las formas de violencia contra las mujeres de todas las edades, etnias y clases sociales en México, pero pareciera que este tema representa un disco rayado que década tras década, se repiten las mismas historias, solo han cambiado los actores…