Algunos lo sospechaban y otros no, pero el tan “cacareado” paro indefinido de transporte anunciado para el pasado martes, se conjuró. Y qué bueno que no se llevó a cabo, porque la única afectada como siempre es la población usuaria. Así lo dieron a conocer, hasta con cierto triunfalismo, las autoridades estatales, la noche anterior.
Informaron que la movilización se suspendió luego de una reunión de trabajo en la Secretaría de Gobierno con el dirigente del grupo transportista que encabezaría la protesta.
Se habla de quince días de plazo para resolver los principales planteamientos que, entre otros, son:
- Alto al pirataje.
- Alto a la corrupción.
- Alto al monopolio de grúas que cobran altas tarifas.
- Alto al desplazamiento del gremio por parte del Consejo Consultivo en Materia de Transporte Público.
Desconocemos los términos de los acuerdos, pero entrevistado por Notinúcleo, el Secretario de Transporte, Fabián Estrada de Coss, no fue tan optimista.
Reconoció la existencia del pirataje en algunos municipios, pero principalmente en tramos federales y le tiró “la bolita” a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes porque dijo que esos transportistas llevan en sus unidades un documento con número de expediente que expide la dependencia en mención, pero que “no es ni permiso ni concesión”.
También reconoció que el combate al pirataje es una responsabilidad compartida con las instancias federales y señaló que “inhibirlos de la noche a la mañana es imposible”. Además, afirmó que hay clonación de placas que lo hacen precisamente los concesionados, los mismos que protestan contra las unidades irregulares.
Ante tal panorama y retomando los puntos planteados por los que ayer protestarían, concluimos que: ¡pirataje y corrupción van de la mano, que el problema que estamos viviendo en el Estado en esta materia, se ha convertido en “un monstruo de mil cabezas” y que no tendrá solución mientras haya monopolistas del transporte robustos y voraces frente a funcionarios del gobierno enclenques y ambiciosos de poder y de dinero!
Hasta el siguiente comentario.