Continua el cuestionamiento crudo en contra de aquellos alcaldes que ya se hicieron famosos por nadar de a muertito de aquí al 18, algunos por omisos al no poner atención a manifestaciones de la población pues su reclamo es porque solo les dieron atole con el dedo y nunca les cumplieron las promesas hechas.
Pero también están los presidentes municipales que en lugar de alentar a la paz, optan por dividir a la sociedad, desencadenando enfrentamientos violentos.
Otros que se van sin pagar sus deudas a los proveedores.
Pero al que le cayeron en la movida fue de nueva cuenta al de Chalchihuitán, quien en vez de estar trabajando se la pasa feliz de la vida paseando mientras que en su municipio crece la inseguridad y los enfrentamientos entre los grupos antagónicos de Chenalhó.
Pero al cierre de la semana el que dio la sorpresa fue el ayuntamiento de Mapastepec, pues resulta que sus cinco regidoras, de los 10 que integran el cabildo, exigen al congreso local que realice una auditoría al alcalde, Martín Ruíz Rosales, de quien señalan que intenta reelegirse pero es la hora de que no concluye una decena de obras iniciadas el año pasado.
Las regidoras que han cuestionado el desempeño de su jefe, ya comenzaron a sufrir represalias y han sido “marginadas”.
En fin, la política, dicen los que saben, es el acto más hermoso para servir a los demás, que no lo hagan como debe de ser, es otra cosa, por eso estamos como estamos…