Mientras a nivel federal el secretario de turismo, Enrique de la Madrid, habló al inicio de esta semana de las bondades de la industria “sin chimeneas” como generadora del ingreso de divisas a nuestro país, solo superada por la industria automotriz, la realidad en Chiapas es totalmente diferente.
Víctor Chambor, guía de turistas en la comunidad Lacanjá-Chansayab, se queja de la nula presencia de visitantes a la región de la selva lacandona cuyos campamentos ecoturísticos están desocupados, a causa de los bloqueos carreteros que mantiene el magisterio disidente en las principales regiones de nuestra entidad.
Por otro lado, los asaltos continúan, tal como ocurrió en días pasados en el tramo Altamirano-Comitán, en donde 80 turistas que procedían del estado de Guerrero, fueron interceptados a altura del poblado conocido como Yumá. Ahí cuatro sujetos armados colocaron piedras sobre la cinta asfáltica para detener a los dos camiones y luego despojar de sus pertenencias a los viajeros. Incluso, hirieron de un balazo a uno de ellos. Entrevistada al respecto, verónica caro flores, de 27 años, denunció que desde que salieron de Ocosingo, en todo el trayecto de esa vía, nunca vieron la presencia de alguna corporación policiaca.
A su vez, Enrique Solana Sentíes, presidente de la Confederación de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo, reveló que los daños económicos por el conflicto de los docentes, tan solo en nuestro estado, superan los mil millones de pesos y se han perdido 20 mil empleos.
De modo que el turismo, se vive en dos mundos distintos. Uno, el de la bonanza reflejada en el ingreso de divisas como lo afirma el titular del ramo; y el otro, el de la inseguridad en las carreteras, propiciada por los bloqueos y la ausencia de vigilancia policiaca, que vulnera la integridad física y patrimonial de nuestros visitantes y facilita las acciones ilícitas de la delincuencia que se desenvuelve con toda libertad “como pez en el agua”…
Hasta el siguiente comentario.