Bien reza el refrán popular de que quien la debe la paga tarde o temprano y eso justamente le paso al controvertido diputado 41, Roberto Pardo, cuya función primordial era la de velar por los intereses de los chiapanecos que radican en el extranjero
Pero su actuación comenzó con el pie izquierdo luego de que se documentaran una serie de anomalías con la votación de los chiapanecos que radican fuera del país pues como le informamos oportunamente, se comprobó que la empresa responsable de ese proceso incurrió en dos graves faltas, la primera haber incluido en su lista nominal a ciudadanos que radican en nuestro estado y que jamás han salido del país y segundo tener vínculos familiares directos con el citado legislador
Y esto último fue lo que motivo a que la Procuraduría General de Justicia haya solicitado oficialmente al congreso del estado retirarle el fuero y separarlo de su cargo por haber incurrido en presuntos delitos electorales, cosa que se concretó al cierre de esta semana
Ojalá las autoridades lleven hasta sus últimas consecuencias las investigaciones y se castigue a quienes violaron la ley para designar a un diputado migrante que ni siquiera fue capaz de coadyuvar en la búsqueda de la chiapaneca desaparecida en Utah, Estados Unidos, Elizabeth Elena Laguna Salgado
Creemos que también debe llamarse a cuentas a la empresa que a todas luces cometió un presunto fraude para favorecer al que ahora se ha confirmado, es pariente del dueño y eso no se vale pues existían otros candidatos mejor preparados y legitimados para ocupar la polémica diputación 41
Hasta el siguiente comentario…