Acompañados de organizaciones sociales, estudiantes del nivel medio y superior, así como padres de familia y empresarios; integrantes de la Sección 7 y 40 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), marcharon este 22 de abril por las calles y avenidas principales de Tuxtla Gutiérrez para reiterar su desaprobación a la Reforma Educativa y a la persecución que han tenido por elementos de la Policía Federal.
En voz de Adelfo Alejandro Gómez, líder de la Sección 7 de la CNTE, señaló que unas 100 mil personas se integraron a este movimiento, aunque se trató de una marcha pacífica y muestra de ello es que los ciudadanos que acompañaron la protesta no se descubrieron el rostro.
“El objetivo central es que el día de hoy podamos dar a conocer, podamos estar denunciando la política del régimen; estar dando a conocer la política de terror implementada desde las altas esferas, desde el imperio y desde los organismos internacionales”, agregó.
De los maestros que fueron detenidos el pasado 15 de abril por elementos de la Policía Federal y que fueron llevados al estado de Nayarit, este viernes podrían estar arribando a Chiapas, por lo que se han hecho las gestiones para que la CNTE cubra los gastos de la fianza y el pasaje de regreso a la entidad.
No obstante, el líder magisterial aseguró que las agresiones que han existido a compañeros de la prensa ha sido orquestada por el propio gobierno, quien a través de infiltrados organizan desmandes y después intentan culpar a los maestros para que la sociedad desaprueba su lucha.
“Fueron hecho por estos policías infiltrados (…), siempre hemos manifestado que somos un movimiento pacífico (…) la CNTE no es vandálica (…), exige y se pronuncia por la apertura del dialogo”, afirmó.
Del paro indefinido que se ha anunciado para el próximo mes de mayo, Adelfo puntualizó que van a esperar las instrucciones de la Coordinadora Nacional para saber si van o no a estas movilizaciones.
Finalmente, lamentó las agresiones que han sufrido profesores en el estado de Sonora, además de las detenciones en Oaxaca, cuyo delito ha sido oponerse a lo que ha establecido “El Sargento Nuño”, como denominan al titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP).