En el marco del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, autoridades federales y estatales destruyeron 25 mil 127 piezas de material de guerra aseguradas a la delincuencia, en una acción que busca impedir que este armamento vuelva a ser utilizado para cometer delitos y fortalecer la estrategia de pacificación en Chiapas.
Durante la ceremonia, encabezada por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, el comandante interino de la Séptima Región Militar, Antonio Ramírez Escobedo, destacó que las armas destruidas fueron retiradas de circulación gracias al trabajo coordinado entre el Ejército, Fuerza Aérea, Guardia Nacional, Marina y corporaciones de seguridad de los tres órdenes de gobierno.
Entre el armamento destruido se encuentran 620 armas largas, 582 armas cortas, 596 cargadores, 23 mil 193 cartuchos, 101 casquillos y 35 granadas, material que ya no podrá ser utilizado para generar violencia.
El mando militar subrayó que el Estado mantiene el control legítimo de las armas y reiteró que estas únicamente deben estar en manos de las instituciones de seguridad para proteger a la población.
Las autoridades reiteraron que la destrucción del armamento representa un paso más para evitar que estas armas vuelvan a las calles y continúen alimentando la violencia, al tiempo que hicieron un llamado a la ciudadanía a denunciar los delitos y contribuir a la construcción de un Chiapas más seguro.