Vaya escándalo que tenemos en puerta en la frontera sur y Tapachula donde el Instituto Nacional de Migración le puso el cascabel al gato al revelar que ha detectado a grupos de migrantes portando documentos falsos que utilizan para llevar a cabo trámites ante esa instancia federal.
Aunque de verdad no nos sorprende que el mercado negro este a su máximo en estos lugares, máxime si recordamos que hace poco le cayeron en la movida al esposo de la hoy presienta municipal de Suchiate, Matilde Espinosa Toledo.
Justo corría el mes de julio del 2015, cuando Saúl Álvarez López, fue detenido por agentes judiciales acusado entre otras cosas de liderar una banda que operaba retenes ilegales en los que extorsionaban y cobraban a traileros por dejarlos transitar.
Además porque Saúl Álvarez López se le acuso también por la comercialización de actas de nacimiento originales, mismas que eran llenadas con nombres reales de mexicanos y ofrecidos a migrantes centroamericanos en cinco mil pesos cada una, cuando este señor era funcionario del registro civil, para ser exactos, oficial mayor.
Ahora toca a las autoridades federales y estatales meterle todo el acelerador a las indagatorias para destapar la cloaca de este mercado negro que opera a diestra y siniestra en el tráfico de documentos falsos que son ofertados a los migrantes y que seguramente deja ganancias millonarias a quienes lo operan…