La Secretaría del Trabajo y Previsión Social y la Organización de Estados Americanos, acaban de anunciar la puesta en marcha de un programa laboral migratorio temporal “de intercambio”, a partir del próximo 14 de octubre entre México, El Salvador, Guatemala y Honduras, para la colocación de trabajadores de esos países.
Con la bandera de moda de fortalecer la defensa de los derechos humanos, se pretende colocar a los centroamericanos en los estados de Chiapas, Tabasco, Quintana Roo y Ciudad de México.
Los migrantes serán contratados para la mano de obra en actividades agrícolas, de infraestructura y turismo y requerirán de una calificación menor a los mexicanos, porque éstos, tendrán que ser certificados.
Lo cierto es que, es muy difícil que nuestros connacionales quieran ir a emplearse a los países centroamericanos, porque en primer lugar no hay trabajo; y en segundo, todo mundo aspira a cruzar la frontera norte, donde se encuentra “el sueño americano”.
¡Que paradoja! aquí todavía vemos a muchos niños, jóvenes e indigentes en los principales cruceros de las grandes ciudades del país, dedicados a limpiar parabrisas o de plano pidiendo limosna.
Además, para nadie es un secreto, que en las oficinas de recursos humanos de las dependencias oficiales, empresas privadas y sindicatos, hay “cerros” de “curriculum vitae” de jóvenes egresados de las escuelas o de aquellos que aún estudian y requieren de un ingreso propio para terminar la carrera.
El programa de referencia, como muchos otros, con seguridad es meramente publicitario.
Y no es que estemos en contra de que se intente apoyar a los migrantes ilegales, que al emplearlos, según el anuncio de la Secretaría del Trabajo y la OEA, les darán estancia legal.
Pero consideramos que primero, debe resolverse el problema en casa y después mirar al exterior y ayudar a nuestros vecinos…