Las redes sociales se han convertido en un arma de dos filos.
Desde luego que esto no es ninguna novedad, pero vale la pena reiterarlo por todas las consecuencias que tienen en la sociedad cuando se les da mal uso.
Decimos lo anterior, porque jóvenes sin oficio ni beneficio, están vistiéndose de payaso, con vestimenta y máscaras espeluznantes, para espantar a la población.
Es a través del internet en que esa práctica nociva se trajo de otros países como Estados Unidos y Canadá y ahora ya se encuentra en México y en algunas ciudades de provincia como la nuestra.
El caso más reciente se registró en el parque “chiapasiónate”, nada menos que en Tuxtla Gutiérrez, en donde un individuo con su horrendo disfraz se puso a corretear a los ciudadanos que en mala hora se disponían a disfrutar de tranquilidad y solaz esparcimiento.
El daño se da en dos sentidos. Por un lado se asusta a la población y por el otro, se desprestigia a los payasos que se dedican profesional y sanamente a dar entretenimiento y diversión en las fiestas infantiles.
Por eso la asociación de payasos, en voz de “tomatito”, después de manifestar su indignación y molestia por lo que está pasando con los falsos payasos, protestó y pidió a las autoridades aplicar “mano dura” contra los autores de estas bromas de mal gusto que, pueden incluso causar infarto a adultos mayores y traumar a los niños, con sus “caretas diabólicas”, para toda la vida…
Hasta el siguiente comentario.