El Gobierno brasileño declaró hoy el fin de la emergencia nacional por el virus del zika, decretada en noviembre de 2015, mientras los datos oficiales indican un desplome del número de casos notificados.
“Los estudios continúan, y vamos a proseguir con la rutina del combate”, dijo el secretario de vigilancia del ministerio de Salud, Adeilson Loureiro.
El Gobierno estima que el zika –que puede provocar microcefalía y daños neurológicos graves en recién nacidos si el virus infecta a la madre- ya no es inesperado, por lo que según los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) no se justifica mantener el estado de emergencia.