Definitivamente los cuerpos policiacos en Chiapas necesitaban más que un apretón de tuercas por aquello de los abusos de confianza y hasta los que rayaban en el desacato.
Y es que no es posible dar tregua a policías abusivos ni mucho menos a quienes pasen por alto los principios básicos de la institucionalidad, pues se imagina usted, si había dos que tres policías que no respetaban ni a sus jefes, que podíamos esperar usted y yo.
Un informe del área de asuntos internos de seguridad pública estatal, señala que tras la aplicación del programa cero corrupción, en el mes de mayo, recibió 106 denuncias en contra de elementos adscritos a la policía estatal preventiva, estatal fuerza ciudadana, de la subsecretaría de sanciones penales y medidas de seguridad, entre otras.
El asunto es que ya fueron destituidos con este apretón de tuercas 63 elementos, otros 5 presentaron sus renuncias, los demás fueron suspendidos y amonestados, incluso hubo 5 a quienes no se les comprobó nada.
Así que con esto todos los polis deberán poner a remojar sus barbas y cumplir con su deber.
Lo mismo deberán de hacer los presidentes municipales con sus policías, en especial, aquellos que aún tienen contratados hasta sus compadres, si es que aspiran a tener credibilidad…