El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al-Hussein, condenó hoy las políticas represivas que está aplicando en Estados Unidos hacia los inmigrantes y pidió investigar los posibles crímenes de guerra en Venezuela.
En su informe anual ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (UNHCR, por sus siglas en inglés) en el que se presentó un balance sobre las garantías individuales en el mundo, al Hussein expresó su conmoción por el creciente maltrato a los migrantes en Estados Unidos.
El jefe de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos destacó que las detenciones y deportaciones de migrantes han aumentado drásticamente durante la administración del presidente Trump “desgarrando familias y creando enormes dificultades”.
“Lamento la continua incertidumbre sobre los beneficiarios del programa DACA”, dijo el Alto Comisionado, en referencia a la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, que protege a unos 700 mil ” Dreamers” (soñadores), en su mayoría hispanos, de la deportación y les permite trabajar en Estados Unidos.
También, manifestó su preocupoación por la decisión de Estados Unidos de revocar el cierre previsto del centro de detención en la Bahía de Guantánamo y los encarcelamientos indefinidos en este establecimiento, sin juicio y en condiciones frecuentemente inhumanas.
En su informe, el funcionario de la ONU también habló sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela, que calificó como “profundamente alarmante” por el aumento de malnutrición de la población, en particular a niños y ancianos.