Desde el Senado, especialistas, organizaciones civiles y legisladoras alertaron del “problema severo de reclutamiento infantil” que tiene México, al grado que ya existen escuelas, hasta con nombre, como la escuela Dámaso, donde los niños de ocho, nueve o 10 años de edad “son entrenados para dejar de sentir; entrenados para matar; para deshacer en ácido; son entrenados para mover drogas en la frontera”.
Durante el foro realizado en el Senado, se informó que de acuerdo con la Secretaría de Gobernación las entidades federativas con el mayor problema de reclutamiento de niños por parte del crimen organizado son Baja California, Colima, Chihuahua, Ciudad de México y Estado de México y resaltaron que las estadísticas muestran que al menos 30 mil menores de edad son presa de los criminales.
Saskia Niño de Rivera, activista y cofundadora de la organización Reinserta, destacó la necesidad de legislar para que se incorpore al Código Penal el delito de reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte del crimen organizado.
“Queremos que esta reforma tenga como objetivo establecer un marco legal mucho más robusto y que a la par se establezca una estrategia integral que busque desmovilizar a los niños, niñas y adolescentes que están ya en las filas de la delincuencia y que se pueda atender a los estados afectados”, agregó.
Fue ella quien habló de la información de la Secretaría de Gobernación, que establece que las cinco entidades que tienen las cifras más elevadas relacionadas con el reclutamiento de menores son Baja California, Colima, Chihuahua, Ciudad de México y Estado de México, pero en Sinaloa, San Luis Potosí, Jalisco, Guerrero y Coahuila las infancias son “carne de cañón de los grupos criminales”.
Dijo que, según estudios de Reinserta, dos de cada 10 personas privadas de la libertad, tuvieron familiares involucrados en actividades delictivas, casi siete de los adolescentes en conflicto con la ley, tuvieron contacto con grupos delictivos en sus comunidades.