Varias explosiones sacudieron este lunes el sur de Irán en el complejo petroquímico South Pars, considerado el mayor yacimiento de gas natural del mundo.
El incidente ocurrió en Asaluyeh, una zona clave para la industria energética iraní. Pese a la magnitud de las detonaciones, autoridades y medios estatales aseguraron que la situación se encuentra “bajo control”.
Las explosiones, cuyo número no ha sido precisado, se produjeron en instalaciones estratégicas para la producción petroquímica, lo que ha generado preocupación por posibles impactos en el suministro energético.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, afirmó que el ejército israelí ejecutó un ataque directo contra el complejo.
Según sus declaraciones, el objetivo era una instalación que asegura cerca de la mitad de la producción petroquímica de Irán, lo que la convierte en un punto crítico dentro de la infraestructura nacional.
Medios iraníes también reportaron que el ataque habría contado con participación de Estados Unidos, en el marco de una escalada regional que afecta tanto a instalaciones energéticas como a infraestructuras sensibles.