Mientras miles de niñas y niños celebran su infancia entre juegos, escuela y sueños, en Tuxtla Gutiérrez y distintas zonas del estado, otros menores viven una realidad muy distinta: trabajan en las calles, piden dinero o venden productos durante horas, lejos de la protección que deberían tener.
Autoridades del DIF Municipal de Tuxtla Gutiérrez intensificaron acciones mediante la campaña “Tuxtla contra el Trabajo Infantil”, con el objetivo de sensibilizar a la población y proteger los derechos de niñas, niños y adolescentes.
Durante recorridos en espacios públicos, personal detectó a 12 menores en situación de trabajo o mendicidad, muchos de ellos expuestos al sol, al peligro vial y a posibles redes de explotación. En algunos casos, señalaron que familiares abandonan momentáneamente a los niños o huyen al notar la presencia de autoridades.
Advierten que en esta temporada aumenta la presencia de menores en las calles, debido a que reciben dinero, regalos o mercancía de transeúntes. Sin embargo, recalcan que detrás de esa imagen suele existir un interés económico ajeno al bienestar del menor.
De acuerdo con cifras locales de 2025, se han identificado más de 200 niñas y niños, de los cuales el 80 por ciento provendría de comunidades y llega por temporadas a la capital.
El problema en Chiapas va más allá de una percepción social. Según la Organización Internacional del Trabajo, en el estado hay 338 mil 349 menores de entre 5 y 17 años, y el 20.8% trabaja, una de las tasas más altas del país, solo por debajo de Guerrero.
Especialistas y autoridades insisten en un mensaje urgente: dar dinero no siempre ayuda. En muchos casos, puede fortalecer redes de explotación y normalizar que la infancia sea utilizada para generar ingresos.
El llamado ciudadano es claro: si observa a un menor trabajando o en riesgo, repórtelo a las autoridades competentes.
Porque ningún niño debería cambiar juguetes por jornadas en la calle… ni su infancia por sobrevivir.
Para Notinucleo Víctor Pérez